El mundo interior
Yo también he sufrido mobbing, pero gracias a .... muchas cosas, ya no lo sufro. A cambio he pasado de ser Jefe de personal y antes de ello una economista con muy buena y demostrada proyección profesional, a ser auxiliar en la administración, funcionaria. Fue lo único para lo que me quedaron ganas después de lo que me hizo.
Sí, yo era Directora de Administración y RR.HH. ya ves tú. La que organizó la empresa por encima del caos que había y a la que le hicieron un juicio en un despacho, no en un tribunal, delante de 70 empleados, conducido por la directora, con preguntas más que buscadas y respuestas más que guiadas con la intención de dejar claro que si algo iba mal era por mi culpa, no por la de quien me daba instrucciones....fue el remate a cinco años de indignación. Soporté aquello, escuchando lo que decían porque quería saber hasta dónde eran capaces de llegar. Es de lo más vergonzoso que he visto en mi vida. Yo me fui tranquila de allí, sólo abrí la boca para decir que lo único que me provocaban era compasión. Era realmente lo que sentía, me daba pena que la gente llegara tan bajo. Tuve la fuerza de exigir un despido improcedente tras aquello... que me dieron.
Supe cómo se sintieron personas de la historia injustamente juzgadas y castigadas. Supe en aquel momento que si yo viviera en la edad media, allí se habría levantado una hoguera para mí, que si yo viviera en 1937 allí se habría disparado un gatillo para mí, que si yo viviera en el siglo I, allí se habría erigido una cruz para mí. Te lo juro, sentí una soga alrededor de mi cuello, les perdoné y me fui cabizbaja por el dolor de comprobar la pobreza humana.
Sin embargo, sufrí un año de depresión que no venía solo de ese hecho sino de los cinco años de maltrato de la directora a la que sufría directamente cada día... aprobé una oposición, no quería que me despidieran de ningún sitio más. Apenas creía en mí en muchos campos, después de todo lo que yo había sido... y sobre todo, tenía miedo de los demás. Ya no sabía hasta dónde podían llegar ni que malicia había detrás de cada sonrisa. Durante un tiempo, temía a las personas.
Ahora me encuentro fenomenal. Sé quién soy. Aquello ya no es importante en mi vida, aunque no olvido que existen las personas así. Considero que el motivo fundamental fue su falta de profesionalidad, sus complejos y mi falta de madurez para dar un portazo a tiempo y largarme de un sitio como aquél.
Me gusta ser funcionaria, me deja tiempo para todo. Además, de nuevo, soy muy proactiva y mejoro los procesos que caen en mi mano. En apenas tres años ya he pasado de D12 a C18 y al tran tran sé que esto seguirá así.
Me he volcado en algo que me gusta mucho, el mundo interior. Escribo en un blog, estudio Filosofía, estoy en la mesa de redacción de una revista digital. Me dedico en ratos libres a rehabilitar buhardillas y, sobre todo, aplico el noste te ipsum. El conócete a ti mismo, mira con serenidad, el aprecia la esencia de lo que se mueve... soy feliz y es por mí. Bravo!!. Lo has conseguido, vuelves a ser tú, pero mucho más grandota, con un poco más de sabiduría y con una preciosa armadura de comprensión ante la vida.